(via refuck-off)


Esa sensación de llorar, cuando hacía bastante no llorabas, y sentir que todo se desahoga, sentirte bien. Sólo bien.



Que alguien me explique cómo me deshago de estos te extraño, esos que viven en los ojos  y mucha gente le llama insomnios, pero para mí es falta de ti, para mi es  cerrar los ojos y no verte,  es sentir cómo el tiempo y los silencios exterminan el nosotros. Que alguien me explique cómo me arranco la melancolía de las letras, cuando cada cosa conspira para que te extrañe aún más.



Le gustaba cerrar los ojos y soñar con él. A veces incluso conseguía dormirse.


Hola papá, siempre quise llamarte así. Bueno,solo hice esto para pedirte perdón, perdón por no ser lo que tú siempre quisiste, lo que tú deseabas, lamento ser ese error al que tanto odias, lamento que no me veas como a mis hermanas. Me encanta oírte hablar a la gente de mis hermanas, les dices que son excelentes estudiantes, que estás tan orgulloso de ellas, hablas de ellas con tanto amor. Pero lo más curioso es la forma en la que te expresas de mí, escucharte y saber cuanto me odias, eso duele, duele muchisimo, ver que las personas te pregunten por mí y tú solo agachas la mirada y con tu voz firme y seca dices: “ella no es mi hija” me duelen tus rechazos constantes, me duelen los recuerdos, y el pasado. Cuando salías de viaje y durábamos tiempo sin verte, siempre yo era la desesperada por verte y saber que estabas bien, cuando llegabas, yo ya estaba desde temprano sentada ahí en la sala, solo para ver tú hermosa sonrisa cuando veías a mis hermanas, yo solo veía como las abrazabas y les decías lo mucho que las extrañabas. Pero dolía, dolía ver como a mi me ignorabas, era como si yo no estuviera ahí, tú ni me volteaste a ver, les diste a mamá y hermanas los regalos que les habías traído. No me quejo de eso, porque mamá siempre me dio lo que necesitaba, y le agradezco por eso. Perdón si solo te eh decepcionado, yo no pedí nace así, pero soy tu hija, y aunque tú me digas que solo soy un error en tú vida y que jamas debí haber existido, lo lamento papá pero lo soy. Y creo que yo no tengo la culpa de eso, llevo tu sangre. A veces creo que estarías feliz sin mí, y pienso que sería mejor si yo muriera, pero soy demasiado cobarde para suicidarme. Pase lo que pase, estaré contigo, porque te amo. “Papá, no me grites, tus gritos golpean mi corazón. Me hacen dura, terca y torpe, tus gritos me hacen sentir miserable, pequeña eh indigna de tí… Mi héroe, me llenan de amargura, bloquean mi capacidad de amar, crecen mis temores, y nace en mí el odio. Papá, tus gritos me alejan de tí, cortan mi iniciativa, mi creatividad y mi alegría. No me grites más. Soy débil eh indefensa de tus insultos. Tus gritos endurecen mi alma, la fuerza de tú razón es superior de la fuerza de tus golpes. Si crees que no te entiendo aún, te lo prometo, pronto lo haré, más poderosos que tus golpes, más efectivos y grandiosos son tú afecto, tus caricias, tus palabras y tus besos algo que jamas me has dado. Papá, tú grandeza no está en el poder de tu fuerza física, eres mucho más cuando no necesitas de ella, sólo abrázame, y permite seguir siendo mi héroe para toda la vida.


Quiero una razón para levantarme en las mañanas, una excusa para salir los domingos en las tardes, alguien que cuando me conecte me este esperando para hablar y hablar por horas por el simple hecho de disfrutar los pensamientos del otro, un motivo para aguantar los días lunes, algo en lo que ir pensando cuando voy mirando en el metro mirando por la ventana, te quiero a ti sea donde sea que estés y quizás aun no te conozco pero aparece.


Si de verdad te ama hará todo lo posible por hacerte feliz, la distancia no será problema, no te dará celos diciendo lo perfecta que son las demás, sino que dará celos a las demás diciendo lo perfecta que eres tú, no te dejará ir nunca por mas difícil que sea la situación, te cuidará, te respetará, te dará el lugar que corresponde ante los demás, no tratara de cambiarte, te amará con tus defectos y virtudes, hará hasta lo imposible para hacerte sentir bien, estará a tu lado en los buenos y malos momentos, será tu amigo, tu compañero, tu pareja, te sacará lagrimas de alegría y no de tristeza… Si te ama de verdad, se la va a jugar por ti cueste lo que cueste.


¿PORQUE MIERDA LAS MUJERES VAMOS JUNTAS AL BAÑO? De chiquita tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: ‘Nunca, nunca te sientes en un baño público’ Y luego te mostraba ‘la posición’ que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. ‘La Posición’ es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, ‘la posición’ es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar. Cuando TENÉS que ir a un baño público, te encontrás con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de ‘me estoy meando’. Finalmente te toca a vos, si no llega la típica mamá con ‘la nenita que no se puede aguantar más’. Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta de que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa… Colgás el bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionás la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atrevés a dejarlo ahí, así que te lo colgás del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de pelotudeces que fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usás, pero que las tenés por si acaso… Pero volviendo a la puerta… Como no tenía picaporte, la única opción es sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas la bombacha y te pones en ‘la posición’… Alivio…… AAhhhhhh….por fin… Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar…. Por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, los calzones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 Kg. Colgando de tu cuello. Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza. ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza ‘jamás te sientes en un inodoro público!!’, así que te quedas en ‘la posición’ con el tembleque de piernas… Y por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíiiiiisima del chorro te salpica en tu propio culo y te moja hasta las medias!!! Con suerte no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar ‘la posición’ requiere una gran concentración. Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peroooo, la puuuuuuuuta…! El rollo esta vacío…! (siempre) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kilos de cachivaches que llevas en el bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso tenés que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio… Y en cuanto la soltás, alguien la empuja y vos tenés que frenar con un movimiento rápido y brusco, mientras gritas OCUPAAADOOOO!!! ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya podes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (en eso las mujeres nos respetamos mucho) y te pones a buscar tu kleenex sin agobios, te gustaría usar todos pero sabes lo valiosos que son en casos similares y te guardas uno por si acaso. Ahí ya vas contando los segundos que te quedan para salir de ahí, transpirando porque llevas el abrigo puesto ya que no hay perchero, y es increible el calor que hace en esos sitios tan pequeños y en esa posición de fuerza en la que seguis, con los gemelos a punto de estallar. Sin contar el garron del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas… El recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, ‘vos no sabes qué enfermedades podrías agarrarte ahí’…estás exhausta, cuando te paras ya no sentis las piernas, te acomodas la ropa rápidisimo y tiras la cadena ¡sobretodo!. Entonces vas al lavamanos. Todo esta lleno de agua así que no podes soltar el bolso ni un segundo, te lo colgás al hombro, no sabes cómo funciona la canilla con los sensores automáticos, así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y conseguis jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso y quede abajo del chorro… El secador ni lo usas, es un trasto inútil así que terminas secándote las manos en tus pantalones, por que no pensás gastar tu kleenex para eso y salís… Tendrás suerte si no se te pego un pedazo de papel higiénico al zapato y lo vas arrastrando, o peor, con la falda arremangada enganchada por las medias que te subiste a la velocidad de la luz y mostrando todo el culo! En este momento ves a tu chico que entro y salio del baño de hombres y encima le quedo tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba. ‘¿Por qué tardaste tanto?’ te pregunta el idiota. ‘Había mucha cola’ te limitás a decir. Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que una solo tiene que concentrarse en mantener ‘la posición’ y la dignidad.


No puedo prometer que todo sea perfecto, pero si que sea para siempre. Tampoco puedo prometerte que todo sean momentos felices, se que habrá miles de momentos difíciles que superaremos juntos. Sé que no te puedo prometer cumplir todas las promesas, pero si te prometo que haré nuestros sueños realidad. Te prometo los día mas hermosos, pero también las batallas mas duras. Te prometo abrazarte y estar junto a ti. Prometo enseñarte cada día algo nuevo, pero no puedo prometerte todo el tiempo del mundo. Prometo un te quiero nuevo cada noche. Prometo nunca olvidarte pero si te prometo que seré la persona que más te quiera. Ni puedo asegurarte un mañana, pero si te aseguro un hoy. No puedo prometerte las estrellas, pero si contemplarlas contigo. Sé que no soy perfecta, pero se que puedo hacerte feliz.